OEA inicia campaña contra la discriminación y la xenofobia hacia los venezolanos

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La campaña, ‘Soy Venezolano, Soy Refugiado/Soy Venezolana, Soy Refugiada’, busca lograr que los desplazados venezolanos, más de cinco millones, sean “acogidos e integrados” en todo el continente americano.

La Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (OEA) lanzó una campaña regional contra la discriminación y la xenofobia hacia los venezolanos desplazados y para promover la solidaridad hacia ellos en los países receptores.

Además, la acción tiene el objetivo de “sensibilizar” a las autoridades de los países de la región y a su población de “las causas de la migración de los venezolanos, de los obstáculos a los que se enfrentan en su travesía en busca de una mejor vida”, ha explicado la OEA en un comunicado.

“La mejor manera de que los y las habitantes de la región conozcan lo que han padecido las personas venezolanas y se solidaricen con su situación es mediante los relatos de migración forzosa”, ha señalado David Smolansky, comisionado del secretario general de la OEA, Luis Almagro, para la Crisis de Migrantes y Refugiados Venezolanos.

La campaña incluye un vídeo que “muestra imágenes y testimonios directos de venezolanos que han huido del régimen de Nicolás Maduro por la escasez de alimentos y medicinas, persecución política, hiperinflación, inseguridad y violaciones a los Derechos Humanos”, ha agregado el organismo, que ha precisado que lanzará más piezas durante las próximas semanas.

“Con cada historia buscamos mostrar que el venezolano no se va porque quiere, sino que huye para salvar su vida, y por ello necesita ser acogido y protegido”, ha detallado Smolansky, que ha insistido en que la OEA busca que “cada venezolano se anime a contar por qué tuvo que huir de su país y diga sin temor ‘soy venezolano, soy refugiado’”.

Los venezolanos que han salido del país caribeño constituyen el 17 por ciento de la población de Venezuela. Con 5,1 millones de personas, es la crisis de refugiados más grande a nivel mundial después de la de Siria y la primera en la historia de la región. Se estima que para 2021 esta cifra pueda ascender hasta los siete millones.