Ruta/página

Minam y Unesco impulsan cooperación ambiental en Perú

Picture of Bilateral Noticias

Bilateral Noticias

Conservar la diversidad de cultivos andinos, mejorar la gestión de residuos y preparar los territorios frente al cambio climático exige más que compromisos ambientales. También requiere recursos, conocimiento científico y coordinación entre las instituciones y las comunidades. Esa es la apuesta detrás de la cooperación ambiental entre Perú y Unesco, que busca dar continuidad a proyectos en marcha y abrir nuevas líneas de trabajo.

El ministro del Ambiente, Vladimiro Huaroc, sostuvo una reunión con representantes de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) para revisar avances y explorar nuevas iniciativas. Entre los asuntos abordados figuran la agrobiodiversidad, la prevención de incendios forestales, la economía circular y la protección de ecosistemas.

Uno de los objetivos es establecer una hoja de ruta de cooperación para los próximos cinco años. Sin embargo, la continuidad de esta colaboración todavía está planteada como una propuesta de acuerdo interinstitucional, por lo que su alcance dependerá de los compromisos que finalmente se formalicen.

Cooperación ambiental entre Perú y Unesco: proyectos en marcha

Dos iniciativas en Cusco muestran cómo la cooperación internacional puede vincular la conservación ambiental con las necesidades económicas y sociales de los territorios.

Wiñay Muhu: proteger la agrobiodiversidad andina

Lanzado en abril de 2026, el proyecto Wiñay Muhu busca conservar y promover el uso sostenible de la agrobiodiversidad en los ecosistemas de montaña del Perú. Unesco Perú ejecuta la iniciativa bajo el liderazgo técnico del Minam y del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), en coordinación con otras entidades públicas y gobiernos locales.

El proyecto no se limita a preservar variedades agrícolas. También busca revalorizar el patrimonio biocultural andino, fortalecer la seguridad alimentaria y generar oportunidades para las comunidades productoras.

La iniciativa trabaja en territorios altoandinos y contempla el fortalecimiento de las zonas de agrobiodiversidad de Ccollasuyo y Marcapata-Ccollana. Además, plantea conectar la conservación con actividades como el turismo y la gastronomía, así como impulsar cadenas de valor y mecanismos de financiamiento sostenible.

Esto importa para el Perú porque la diversidad de cultivos tradicionales forma parte de su patrimonio natural y cultural, pero también puede contribuir a la economía rural. Mantener variedades agrícolas adaptadas a las condiciones locales puede apoyar la producción de alimentos y la transmisión de conocimientos entre generaciones.

Ayllu Verde: economía circular y residuos en Cusco

La segunda iniciativa es Ayllu Verde, un programa de economía circular orientado a mejorar la gestión de residuos sólidos y reducir los impactos ambientales asociados al turismo en Cusco y Urubamba.

El proyecto, desarrollado por Unesco Perú con apoyo de la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA), contempla acciones en 12 distritos y cuenta con financiamiento del Gobierno de Corea. Su enfoque busca fortalecer las capacidades de los gobiernos locales y proteger tanto el patrimonio natural como el cultural.

El desafío es especialmente relevante en destinos turísticos: el crecimiento de visitantes y actividades económicas debe acompañarse de una gestión adecuada de los residuos. De lo contrario, la presión sobre los servicios municipales puede afectar la calidad de vida de los residentes y la conservación de los espacios que atraen a los viajeros.

Por eso, la economía circular propone ir más allá de recoger y disponer la basura. Busca reducir residuos, mejorar su aprovechamiento y promover prácticas que disminuyan la presión sobre los recursos naturales.

Nuevas líneas: clima, biodiversidad y recursos genéticos

La agenda discutida entre el Minam y la Unesco también incluye propuestas que podrían ampliar el alcance de la cooperación.

Entre ellas figuran una iniciativa para fortalecer la resiliencia climática del patrimonio cultural y el turismo en la Ruta Moche; el proyecto trinacional Andean ABS-DSI, con participación de Perú, Colombia y Ecuador, orientado a promover una distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de los recursos genéticos; y Polinizadores sin Fronteras, enfocado en la conservación de abejas nativas en la Reserva de Biosfera Bosques de Paz. Estas propuestas fueron recogidas en la información publicada sobre la reunión.

Cada una aborda una dimensión diferente del desarrollo sostenible. La primera vincula los riesgos climáticos con el patrimonio y la actividad turística; la segunda plantea cuestiones de acceso y reparto de beneficios vinculados a recursos genéticos; y la tercera pone el foco en especies que cumplen funciones esenciales para los ecosistemas.

A la vez, ambas instituciones abordaron la reducción de la contaminación por plásticos, la educación ambiental y la prevención de incendios forestales.

La COP17 y los compromisos internacionales del Perú

La reunión también contempla coordinar una estrategia técnica conjunta en el marco de la COP17 sobre biodiversidad, celebrada en Ereván, Armenia, del 19 al 30 de octubre de 2026.

La conferencia reúne a los países que participan en el Convenio sobre la Diversidad Biológica para revisar la implementación del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, adoptado en 2022, que establece objetivos globales para frenar y revertir la pérdida de biodiversidad.

Para el Perú, este escenario permite presentar avances y fortalecer la cooperación internacional. Pero la relevancia de estos encuentros no se mide únicamente por las declaraciones que se anuncian, sino por la capacidad de trasladar los compromisos a políticas, proyectos financiados y resultados verificables en el territorio.

¿Qué puede cambiar para el Perú?

La cooperación ambiental puede beneficiar a comunidades rurales, gobiernos locales, productores agrícolas y sectores económicos que dependen de ecosistemas saludables. También puede contribuir a que el turismo genere ingresos sin deteriorar el patrimonio natural y cultural del país.

No obstante, los resultados dependerán de la ejecución. Será necesario precisar responsabilidades, asegurar recursos, medir los avances y mantener la participación de las comunidades que viven en los territorios donde se desarrollan los proyectos.

El siguiente paso será definir el contenido del acuerdo interinstitucional propuesto y concretar las prioridades de trabajo para los próximos cinco años. Si esa hoja de ruta se traduce en acciones financiadas y evaluables, la cooperación entre el Minam y la Unesco podrá contribuir a conectar los compromisos internacionales de biodiversidad con mejoras concretas en la vida de las personas.

https://www.unesco.org/es https://bilateralnoticias.com/peru-y-ecuador-buscan-destrabar-su-comercio-bilateral/

Picture of Bilateral Noticias

Bilateral Noticias

Somos un equipo multidisciplinario de profesionales con amplia experiencia en comunicación política, gubernamental y corporativa.